Qué es el Asma

El asma es una enfermedad pulmonar crónica, caracterizada por problemas respiratorios recurrentes y síntomas tales como falta de aire, sibilancias, sensación de opresión torácica tos. Durante la respiración normal el aire fluye libremente dentro y fuera de los pulmones, pero cuando el asma no está controlada, las vías aéreas pulmonares se encuentran engrosadas e inflamadas. Las vías respiratorias se tornan excesivamente sensibles a los cambios ambientales y puede ocurrir fácilmente un ataque de asma. Durante una crisis de asma las paredes de las vías respiratorias se hinchan, los músculos que las rodean se contraen y la mucosidad obstruye las pequeñas vías aéreas de los pulmones, dificultando la respiración.

Los síntomas del asma pueden variar de una hora a la siguiente, de un día a otro, semana a semana, e inclusive a lo largo de los meses. A menudo empeoran por la noche y en las primeras horas de la mañana. La severidad del asma también varía según el individuo.

 

Factores desencadenantes de la crisis asmática

 

En general, en los pacientes con asma, las crisis de asma se desencadenan por factores conocidos que deben ser evitados siempre que es posible. En la gran mayoría de los casos, los factores predisponentes son sustancias aspiradas por el aire. Entre los desencadenantes más comunes de la crisis de asma están:

– Humo.
– Cigarrillos.
– Contaminación atmosférica.
– Polen.
– Polvo.
– Pelo de animales domésticos.
– Moho
– Infecciones virales o bacterianas de las vías respiratorias.
– Fuerte olor de productos químicos (pintura, perfume, queroseno, etc.)
– Aire frio.
– Ácaros.
– Ambientes con cucarachas.
– Alergia a ciertos alimentos (huevos, leche, cacahuetes, soja, mariscos, colorantes, etc.).
– Medicamentos (aspirina, antiinflamatorios y bloqueadores beta).
– Situaciones de estrés

 

Diagnóstico del asma

La investigación de un paciente con sospecha asma se centra, predominantemente, en la evaluación de los síntomas y las pruebas que evalúan la función pulmonar. Otros exámenes complementarios, como radiografías de tórax, exámenes de sangre y pruebas de alergia, son útiles en pacientes seleccionados, pero no puede por sí mismo establecer o refutar el diagnóstico del asma.
En niños, principalmente en los menores, el asma puede ser difícil de diagnosticarse porque muchas otras enfermedades respiratorias pueden causar síntomas similares y las pruebas que se describen a continuación no suelen ser adecuadas para los niños.
En los niños, por lo tanto, el pediatra puede optar por una prueba terapéutica si existe sospecha de asma. Si los síntomas mejoran con el tratamiento para el asma, lo más probable es que el niño tenga asma.

Espirometría

La espirometría es un estudio realizado para evaluar cómo los pulmones trabajan. La prueba es muy sencilla. Para esto, debes llenar los pulmones de aire y luego soplar rápidamente como sea posible en una boquilla conectada a un ordenador.