Los pacientes alérgicos a la humedad y por tanto a esporas de hongos presentan sus síntomas alérgicos en épocas muy variadas según el agente responsable.

Existen dos estaciones preferentes en las que los hongos pueden afectar: el OTOÑO-INVIERNO (hongos Aspergillus y Mucor) y al inicio del VERANO (especies como Alternaria y Cladosporium)

Por estar suspendidas en el aire, las esporas se inhalan con facilidad y los síntomas aparecen horas después de la exposición (efecto retardado característico de la alergia a la humedad).

Es difícil evitar la inhalación de las esporas por completo, sin embargo, existen ciertas precauciones y recomendaciones que pueden ayudarle a minimizar el contacto con los hongos (esporas) en el exterior de las viviendas y evitar su proliferación en el interior de éstas.

 

EN EL EXTERIOR DE LAS VIVIENDAS

la persona alérgica a cualquier tipo de hongo debe evitar:

  • Acercarse a vegetación muerta o en estado de descomposición
  • Mover montones de hojas caídas en el suelo
  • Manipular cualquier tipo de granos o entrar en áreas de almacenamiento de éstos
  • Entrar en lugares donde se almacenen alimentos
  • Caminar por lugares rurales en tiempo ventoso; especialmente durante la recolección de alguna cosecha o poco tiempo después de ella.
  • Lugares húmedos, zonas pantanosas y playa.
  • Tener vegetación densa cerca de su vivienda o lugar de trabajo. Recuerde que en caso de no poder evitar el contacto con los focos de hongos, debe usar una mascarilla protectora.

 

EN EL INTERIOR DE LAS VIVIENDAS,

como los hongos requieren una humedad alta para su crecimiento y proliferación, se debe procurar:

  • Mantener secos los alrededores de la ducha y el baño incluyendo las toallas y tapetes
  • No usar esponjas de baño
  • No guardar nunca ropa o zapatos húmedos en un armario o en las zonas de poca ventilación
  • Evitar usar algodón de relleno para cojines, mantas y forros de muebles.
  • Evitar usar tapetes y alfombras de algodón o cualquier otra fibra de origen vegetal que no sea sintética
  • Evitar cualquier formación de humedad en paredes o ventanas. Usar fungicidas o pinturas antifúngicas en lugares que tengan tendencia a humedecerse o en antiguas manchas de humedad.
  • Vigile las manchas de humedad antiguas y nuevas de detrás de los armarios de la habitación, etc.